El Teatro Vocacional Corrientes cumple 75 años

Publicado el 27.7.21 El 9 de agosto se celebra el Día del Teatro Correntino. Esto se debe a que precisamente, un 9 de agosto del año 1946, Don Edgar Romero Maciel fundaba el Teatro Vocacional Corrientes.

La presente fotografía, es solo un recorte en el tiempo,
seleccionada por encontrarse incluido su ex director José Arigossi.

Señera institución que marcó el rumbo del género teatral en Corrientes y donde su director, estuvo por seis años al frente del mismo, viéndose obligado a abandonar la conducción, tras sufrir un lamentable accidente de tránsito.

El Vocacional Corrientes alcanzó a recorrer el país llevando destacados títulos y resultando galardonado en muchos festivales.

Presentaron, a lo largo de estos 75 años, más de 120 puestas en escena, siempre con obras bien escritas y tramadas, dejando en alto la imagen de Corrientes.

Algunos de los nombres que integraron sus filas son: José Ramírez, Nolo Alías, emblemáticas figuras del carnaval correntino y dignos exponentes de nuestra cultura, los hermanos José (Pepe) y Elvira Arigossi, además de Maya Bruzeras.

Tampoco se puede obviar el paso del Dr. Pablo Belcastro y su esposa Elsa López Torres, en cuya casa de Junín al 800, funcionó la sede jurídica del Vocacional.

El grupo recibió uno de los reconocimientos más significativos cuando fue incluido en el fresco realizado por el Arq. José Ramírez, ex director del Teatro Vera y artista plástico a cargo de la pintura en la cúpula del coliseo, representado en la figura de Dolores Acuña de Arigossi y Alberto Iñiguez.

La historia del Vocacional contiene ingredientes que dan letra, incluso, para la realización de un libreto. Fue punto de encuentro de figuras destacadas de nuestra comunidad y el lugar donde el amor reunió a más de una pareja de actores. La emblemática dupla de José y Dolores, es un claro ejemplo de lo expuesto.

Es como una familia por la que han pasado varias generaciones de actores.

Lamentablemente, la actual situación que azota al mundo, no permite que, por segunda vez consecutiva, se puedan subir a escena a bridar a su público, un consagrado título de la escena nacional, tal la costumbre de estos teatreros, realizar una puesta a beneficio de alguna institución, para celebrar tantos años de amor y trabajo en las tablas.